un ministro en el pais de las maravillas, errores imperdonables.

Tras una época silente, una vez más, la maravillosa maquinaria política vuelve a funcionar, más allá de la puerta de Orión, el milagro eterno de la fe política inunda nuestros corazones con convencidas proclamas de verdad absoluta. No podemos (que raro utilizar este verbo, ahora con ignotas reverberaciones políticas ocultas, tamizadas i subliminales) obviar el mundo global, panacea de las soluciones y los miedos de un futuro que empezó un 11 de septiembre más cercano, que aquel que se desarrolló en las playas de Barcino.
Las consecuencias de la globalización económica son conocidas, y sirven de pretexto a esa extraña pinza que a diestro y siniestro aúnan en unas barricadas enfrentadas, pero hermanadas en los populismos de la hoz y el dólar, el miedo hacía una nueva realidad que se ensalza en las fronteras de la desigualdad y mediatiza un mundo que se mueve entre el sueño mundano y la preocupación malsana, entre Cuba, Venezuela, Washington, Moscú y Teherán.
En esta tesitura el déficit y su solución inmediata (y por otro lado imposible) atenaza a los políticos que inanes y derrotados buscan, una vez más soluciones, y las soluciones son fáciles, mediocres, populistas y maniqueistas, fáciles ejercicios de desprecio normativo, ataque despiadado a la gente que está en el censo y que no puede protestar, nos encontramos las personas del censo en un campo de concentración eterno, encerrados, acorralados como John Rambo en Primera Sangre…
Permítanme utilizar metáforas como las anteriores, lo cierto es que, mientras determinada economía colaborativa escapa del control, mientras las multinacionales campan a sus anchas en un mercado global inmenso, mientras todo ello acaece, lánguidos nuestros mediocres gobernantes (la alternativa, es, quizás, peor) fijan sus miradas de Halcón en la actividad económica declarada y cumplidora, lacerando la misma con púnicos castigos, atizando las espaldas, derramando sal sobre las heridas.
Sí, mediocres, pero es lo que hay, aprobadas las medidas en el Real decreto 3/2016, analicemos sus consecuencias sobre la zaherida economía productiva del país, un retazo de análisis, reflexión, y como dijo aquel, en el fondo sólo son momentos que se perderán como lágrimas en la lluvia.
Ley General Tributaría
APLAZAMIENTOS
No se puede aplazar, es decir son inaplazables:
– Las liquidaciones tributarias confirmadas total o parcialmente en virtud de resolución firme que previamente hubieran sido objeto de suspensión durante la tramitación del correspondiente recurso o reclamación en sede administrativa o judicial.
– Las derivadas de tributos repercutidos, salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas, dado que el pago de tales tributos por el obligado a soportarlos implica la entrada de liquidez en el sujeto que repercute. Es decir el IVA no será aplazable, salvo que se demuestre que no se ha cobrado. El economista que redacta el presente artículo recuerda que a fecha de presentación de la declaración lo normal es que más de un 50% (en declaración trimestral, o casi un 100% de las factura emitidas (en declaración mensual), no han estado cobradas, veremos qué pasa si a parte de adjuntar todas las facturas pendientes de cobro a la fecha de presentación, y los vencimientos pendientes podrá denegar la Administración Tributaria dicho aplazamiento, y una vez más recordar que:

 La administración percibe un tipo de interés significativamente superior a la prima de riesgo de la deuda española, es decir deja de percibir unos ingresos financieros considerables (brillante ¿no?)
 La resolución de los aplazamientos por IVA, hasta ahora pacíficos, lo dejará de ser, entraremos en un espinoso camino de litigiosidad que al final nos llevara de nuevo a un coste para las empresas y la administración (doblemente brillante)
 Obligará a las empresas a endeudarse en el Cirbe, pero eso ya les va bien a determinados políticos de hecho acaban en esos Consejos de Administración de entidades financieras.

– Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados en el Impuesto sobre Sociedad

– En ningún caso se podrán aplazar las retenciones por retenciones e ingresos a cuenta (modelos 111, 115 y 123), es decir sobre trabajo, capital mobiliario e inmobiliario.

IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES
Añade una Disposición Adicional Decimoquinta a la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades (en adelante LIS), con el objeto de conseguir que, en aquellos períodos impositivos en que exista base imponible positiva generada, la aplicación de créditos fiscales, al reducir la base imponible o la cuota íntegra, no minore el importe a pagar en su totalidad. Esta nueva DA 15ª LIS introduce las siguientes novedades más importantes:
– Limitación a la compensación de Bases Imponibles Negativas de ejercicios anteriores para grandes empresas en los siguientes porcentajes:
– Empresas con importe neto de la cifra de negocios superior a 60 millones de euros, el 25 por 100.
– Empresas con importe neto de la cifra de negocios entre 20 y 60 millones, el 50 por 100.
– Se fija un nuevo límite en la aplicación de deducciones para evitar la doble imposición internacional e interna, generada o pendiente de compensar, que se cifra en el 50 % de la cuota íntegra, para empresas con importe neto de la cifra de negocios superior a 20 millones de euros.

Quedamos a su disposición, esperando que, para el bien de todos nuestros gobernantes aborden la realidad de una manera más ecuánime…

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